El líder que genera apego. El nuevo descubrimiento de la neurociencia

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El líder que genera apego. El nuevo descubrimiento de la neurociencia

En este post vamos a hablar sobre los beneficios de mostrar a las personas afecto, cariño y apego.


PORTADA-LIBRO-SPB0201729-MAXHace unos días, las dos componentes de Coaching Factory asistimos a una ponencia de Carlos Herreros de las Cuevas, organizada por Norgara, en la que se relacionaban los últimos avances en neurociencia con la figura del líder en las organizaciones.

Carlos Herreros es Experto en Neurociencia aplicada al Management. Desde hace varios años estudia la Neurociencia aplicada a las organizaciones, al pensamiento estratégico y al desarrollo de personas y de las relaciones interpersonales.

Actualmente está investigando cómo las organizaciones y el pensamiento estratégico pueden beneficiarse del “apego”, la necesidad más primaria de nuestro cerebro individual y social.

Es autor de diversos libros. El último se titula “Neuromanagement” (2012. Editorial LID).

A continuación recogemos algunos de los flashes más impactantes que recibimos a lo largo de su amena ponencia.

En el mundo animal, el líder se queda con la mejor parte de los recursos pero siempre cuida  de que le llegue algo a todos y cada uno de los miembros de su manada. Cuando esto no sucede, el grupo castiga al líder y lo sustituye en un breve espacio de tiempo.

En las organizaciones, cada vez es más frecuente encontrar líderes no vinculados con las necesidades de las personas que trabajan en ella. Esto sucede porque la estructura de las mismas es cada vez más grande, compleja y descentralizada. En este “caldo de cultivo”, el grupo no tiene la cohesión necesaria para aplicar el castigo o medida correctiva sobre el “líder depredador”, dando lugar a situaciones abusivas que rompen el vínculo de apego de los trabajadores con la empresa. Con este panorama, no se asegura la sostenibilidad ni la estabilidad de las organizaciones y mucho menos un buen clima laboral, emocional y productivo en el interior de las mismas.

Los trabajadores son presa del “cortisol”, que es la hormona del stress. El exceso de cortisol  prolongado en el tiempo, anula la parte más humana del cerebro, el neocortex, e inhabilita la capacidad de pensar.

Por otra parte, los buenos líderes son aquellos que tienen la capacidad de sentir que están al servicio de las personas que trabajan para ellos. Se sitúan en la periferia de las organizaciones y crean experiencias futuristas, es decir, imaginan escenarios de futuro. Ello les permite captar las nuevas posibilidades, anticiparse a los problemas que pudieran surgir, gestionar con tiempo el stress que esto pueda ocasionarles y filtrar la información que hacen llegar a su gente para presentarla de forma más estructurada, serena  y “segura”. Son un referente y un apoyo para sus trabajadores; generan apego, vínculo, dedicación y espacios de crecimiento personal y profesional, que son la base de la competitividad y el éxito de las organizaciones en los entornos que cambian de forma constante.



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Por | 2014-02-10T15:09:20+00:00 10 febrero, 2014|Liderazgo, Neurocienca|Sin comentarios

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